Decides pasar tu primera Navidad en España y esperas algo parecido a lo que conoces: mercadillos, belenes, panettone, regalos bajo el árbol la mañana del 25 de diciembre. Algunas cosas las reconocerás, pero otras te van a sorprender. El calendario de las fiestas navideñas en España funciona de otra manera, y si no lo sabes de antemano corres el riesgo de llegar sin estar preparado, o de perderte lo mejor.

La Navidad empieza con las luces: las christmas lights street que transforman las ciudades
Lo primero que notas, ya desde finales de noviembre, son las luces. En España las iluminaciones navideñas en las calles del centro, las llamadas christmas lights street, son un espectáculo que se toma muy en serio. Barcelona, Madrid, Málaga, Vigo: cada ciudad compite con las demás por tener las decoraciones más espectaculares, y algunas de estas instalaciones atraen visitantes de todo el país.
Málaga, en particular, se ha hecho famosa por la iluminación de la Calle Larios, su calle principal, con un show de luces y música que reúne cada año a cientos de miles de personas. En Madrid, el centro histórico y el Paseo de la Castellana se convierten en un recorrido luminoso que dura hasta la Epifanía. En Barcelona, el Passeig de Gràcia y el barrio del Born tienen sus propias instalaciones características.
En comparación con Italia, donde las luces navideñas dependen en gran medida de cada municipio y de su presupuesto disponible, en España la iluminación de las calles del centro se vive como un evento colectivo esperado, comentado y fotografiado. Es parte integral del período festivo, no un simple adorno.
El 25 de diciembre importa, pero no es el día de los regalos
En Italia estás acostumbrado a encontrar los regalos bajo el árbol la mañana de Navidad. Puede que los traiga Papá Noel, puede que sea una tradición familiar, pero el 25 de diciembre es el día de abrir paquetes. En España las cosas son distintas, y entender esta diferencia es fundamental si tienes hijos o si quieres organizar celebraciones con amigos españoles.
El 25 de diciembre es una fiesta religiosa y familiar: se come en casa con los parientes, se celebra el nacimiento de Jesús, pero los regalos no son necesariamente el centro de la escena. El día que los niños españoles esperan con impaciencia es el 6 de enero, el día de los Reyes Magos. Esa es la fecha en la que, por tradición, llegan los regalos.
Los Reyes Magos: la tradición que ningún italiano se espera
El 5 de enero, la víspera de la Epifanía, en cada ciudad española, sea del tamaño que sea, se celebra la Cabalgata de Reyes. Es un desfile con carrozas alegóricas, música, trajes suntuosos y, sobre todo, una lluvia de caramelos lanzados desde la cabalgata hacia los niños, y no solo ellos, que esperan a lo largo del recorrido. Es el espectáculo más esperado de todo el período navideño para muchísimas familias españolas.
Melchor, Gaspar y Baltasar llegan a la ciudad casi siempre por mar, en tren o a caballo, con ceremonias de bienvenida oficiales. Algunas cabalgatas son tan grandes que necesitan horas para completar el recorrido. La de Madrid es una de las más imponentes de Europa, con decenas de carrozas y miles de participantes.
La noche del 5 de enero, los niños dejan los zapatos junto a la puerta o al balcón y ponen paja o agua para los camellos de los Reyes. La mañana del 6 encuentran los regalos. Es su Nochebuena, desplazada doce días respecto a la italiana.
Qué significan el 24, el 25 y el 26 de diciembre en España
La Nochebuena, el 24 de diciembre, es la velada familiar por excelencia. Se cena en casa con los familiares más cercanos, a menudo con platos típicos que varían según la región: capón relleno, mariscos, cordero, cerdo. Es la noche más importante del período navideño, más incluso que el propio día 25.
El 25 de diciembre es festivo y se pasa en familia, pero con un tono más tranquilo. El 26 de diciembre, a diferencia del Reino Unido donde es el Boxing Day, en España no es fiesta nacional: muchos comercios y oficinas abren con normalidad. Esto puede sorprender a quien llega de un país donde las festividades se prolongan hasta finales de mes.
La Nochevieja, el 31 de diciembre, es en cambio una ocasión muy sentida. La tradición manda que a medianoche se coman doce uvas, una por cada campanada, para traer suerte en el año nuevo. La retransmisión en directo desde la Puerta del Sol de Madrid se sigue en toda España, de forma parecida a como en Italia se sigue el mensaje del Presidente de la República.
El belén y el árbol: conviven, pero con distinto peso
En Italia el belén tiene una centralidad cultural muy fuerte, basta pensar en la tradición napolitana o en los belenes vivientes que animan los pueblos de toda la península. En España el belén está igual de presente, pero su forma puede sorprenderte.
Los belenes españoles son a menudo muy elaborados y de grandes dimensiones, con ambientaciones paisajísticas muy detalladas. En muchas ciudades existen exposiciones de belenes artesanales que se pueden visitar durante las fiestas. Junto al belén, el árbol de Navidad se ha ido afianzando en las últimas décadas sin sustituirlo: las dos tradiciones conviven en los hogares españoles, sin que haya ningún sentido de contradicción.
La comida de las fiestas: alguna sorpresa para el paladar italiano
El período navideño en España es también una inmersión en la gastronomía típica de las fiestas, muy diferente a la que conoces. Olvídate del pandoro y el panettone como protagonistas absolutos: aquí la escena la dominan el turrón y los polvorones.
El turrón es un dulce a base de almendras y miel, duro o blando según el tipo, presente en todas las casas durante las fiestas. Los polvorones son unas galletas muy quebradizas hechas con manteca y harina, que se deshacen en la boca y dejan una nube de azúcar glas. Junto al turrón, son el símbolo dulce de la Navidad española. Los encuentras a la venta ya desde octubre, igual que el panettone en Italia.
En las mesas de Nochebuena no faltan los mariscos, las gambas, las langostas, sobre todo en las familias que se lo pueden permitir, y los típicos platos de carne asada que cambian de región en región. El espumoso español se llama cava, y durante las fiestas corre tan abundante como el Prosecco en Italia.
La Lotería de Navidad: un rito nacional
Es difícil entender de verdad la Navidad española sin mencionar la lotería. El Sorteo de Navidad, que se celebra el 22 de diciembre, es un evento nacional que se emite en directo durante horas en la televisión pública. Los números los cantan niños del Colegio de San Ildefonso de Madrid: es uno de los programas más vistos del año.
Los décimos se compran meses antes, a menudo en grupo entre compañeros de trabajo, amigos o familiares. El premio más alto se llama El Gordo, y la victoria se celebra en la calle, con cava y lágrimas de alegría captadas por las cámaras. Participar en la lotería, aunque sea con unos pocos euros, es casi una obligación social: si ya estás en España, es muy probable que alguien de tu oficina o de tu edificio te proponga entrar en una participación colectiva.
Vivir las fiestas como italiano en España
Si te has mudado a España y quieres disfrutar de verdad del período navideño, el consejo es que no te aferres a las costumbres italianas y te dejes llevar por el ritmo local: sal a ver las christmas lights street de tu barrio, participa en una Cabalgata de Reyes, prueba el turrón y espera El Gordo delante de la tele el 22 de diciembre. El estilo de vida español tiene sus tiempos y su lógica, y las fiestas son quizás el ejemplo más visible de todo ello.
Si tienes hijos pequeños, cuéntales la historia de los Reyes Magos antes de llegar: es una de las tradiciones más bonitas que España tiene para ofrecer, y vivirla por primera vez desde fuera es una experiencia difícil de olvidar. Infórmate sobre las fechas de la Cabalgata en tu ciudad: por lo general se celebra la tarde-noche del 5 de enero, pero el horario y el recorrido cambian de un municipio a otro.