Tienes una idea, un producto que vender, quizás una marca que quieres construir desde cero. Vives en España —o estás a punto de mudarte— y quieres hacerlo online. Abrir un e-commerce desde España es perfectamente viable, pero tiene sus particularidades: régimen fiscal, obligaciones de IVA, normativa de consumidores, logística. Si vienes de Italia con la idea de que «total, en internet todo funciona igual en todas partes», te esperan algunas sorpresas. No tienen por qué ser malas, pero es mejor conocerlas de antemano.

La primera decisión: ¿autónomo o sociedad?
Antes incluso de pensar en la plataforma, el producto o el almacén, tienes que decidir con qué estructura jurídica vas a operar. En España tienes esencialmente dos opciones: darte de alta como autónomo o constituir una Sociedad Limitada (S.L.), el equivalente a la S.r.l. italiana.
Para la mayoría de quienes empiezan con un e-commerce de dimensiones modestas, el punto de partida casi obligado es el régimen de autónomo. Cuesta menos poner en marcha, implica menos obligaciones contables y te permite probar el mercado sin la carga burocrática de una sociedad. Si el proyecto crece, la conversión a S.L. siempre es posible.
Vale la pena saber que darse de alta como autónomo en España es un proceso relativamente rápido —más sencillo de lo que muchos italianos esperan comparado con abrir una Partita IVA en Italia—. Puedes hacerlo en pocos días, incluso online, a través de la Agencia Tributaria y la Tesorería General de la Seguridad Social.
Si en cambio prevés facturaciones significativas desde el principio, tienes socios o quieres separar claramente el patrimonio personal del empresarial, constituir una S.L. en España puede ser la opción más estructurada. Pero para la mayoría de los e-commerce en sus inicios, el régimen de autónomo es la respuesta correcta.
El IVA en un e-commerce: más complejo de lo que parece
Aquí está uno de los aspectos que más sorprende a quienes abren una tienda online sin haberlo pensado bien. El IVA de un e-commerce no es solo el español. Depende de dónde vendes, a quién vendes y cuánto vendes.
Empecemos por lo básico. En España el impuesto equivalente al IVA italiano se llama igual, IVA, pero con tipos distintos. El tipo general es diferente al italiano, y existen tipos reducidos para determinadas categorías de productos. Para los detalles actualizados sobre los tipos y sobre cómo gestionar la declaración trimestral, el punto de referencia es la gestión del IVA español para autónomos, que cubre la lógica básica que necesitas conocer.
El verdadero nudo, sin embargo, tiene que ver con las ventas transfronterizas dentro de la Unión Europea. Desde 2021 la UE introdujo el régimen OSS (One Stop Shop), que simplifica mucho la vida a quienes venden a consumidores privados en otros países europeos. En resumen: si superas un determinado umbral de ventas a consumidores de la UE (actualmente unificado a nivel europeo), debes ingresar el IVA en los países de tus clientes, pero puedes hacerlo a través de una ventanilla única, sin necesidad de abrir posiciones fiscales en cada estado.
Si en cambio vendes a empresas o autónomos europeos, el mecanismo es distinto (inversión del sujeto pasivo). Y si vendes fuera de la UE, entras en el terreno de las exportaciones, con reglas diferentes. En definitiva: antes de lanzar la tienda, habla con un gestor que conozca el comercio electrónico. No es un paso que puedas dejar para después.
Declaraciones fiscales trimestrales: el autónomo y el modelo 303
Como autónomo con un e-commerce, tienes obligaciones declarativas trimestrales. La principal para el IVA es el modelo 303, que hay que presentar cada trimestre ante la Agencia Tributaria. También están las declaraciones relativas al IRPF (el impuesto sobre la renta de las personas físicas), a través del sistema de pagos fraccionados trimestrales.
En Italia quizás estás acostumbrado a delegar todo al commercialista y ver el resultado final una vez al año. En España el ritmo es más frecuente, pero el mecanismo del modelo 303 es bastante estándar una vez que te acostumbras —o una vez que tienes un gestor que lo gestiona por ti—.
Para un e-commerce con ventas en varios mercados, la contabilidad se complica todavía más: tienes que registrar cada venta por país de destino, por tipo de cliente (particular o empresa) y por tipo de IVA aplicado. Un software de gestión conectado a la plataforma e-commerce no es un lujo: es casi una necesidad.
La plataforma y el sitio web: aspectos legales que no puedes ignorar
Vender online en España implica cumplir con la normativa de protección de consumidores y con la de privacidad. Algunas cosas que debes saber:
- Tu sitio web debe incluir un aviso legal con tus datos como vendedor, incluido el número de identificación fiscal.
- Las condiciones generales de venta deben ser claras, accesibles y conformes con la normativa de la UE sobre derechos de los consumidores, incluido el derecho de desistimiento de 14 días en las ventas a distancia.
- La política de privacidad y el consentimiento de cookies deben cumplir con el RGPD y la normativa española.
- Si vendes productos físicos, debes indicar claramente los plazos de entrega, los gastos de envío y las condiciones de devolución.
No hace falta un abogado para todo, pero al menos una revisión legal del sitio antes del lanzamiento es muy recomendable, sobre todo si vendes en varios mercados europeos.
Gastos deducibles: qué puedes desgravar
Una de las cosas que agradablemente sorprende al ser autónomo en España es que el sistema de deducciones es bastante amplio. Para un e-commerce, los gastos deducibles habituales incluyen:
- Costes de la plataforma (Shopify, WooCommerce, marketplaces como Amazon o Etsy)
- Comisiones de pago (Stripe, PayPal y similares)
- Gastos de envío y embalaje
- Compra de productos para revender (coste de ventas)
- Publicidad online (Google Ads, Meta Ads)
- Software, suscripciones y herramientas digitales
- Cuota de autónomo
- Honorarios del gestor
Si trabajas desde casa, puedes potencialmente deducir una parte de los gastos domésticos, pero es un terreno donde las reglas son precisas y no conviene improvisar. Para un panorama más completo, la guía sobre gastos deducibles para autónomos es un excelente punto de partida.
Vender a clientes italianos desde España
Si tu e-commerce apunta también —o sobre todo— al mercado italiano, hay algunas consideraciones adicionales que tener en cuenta. No es un problema, al contrario: muchas veces quien se traslada a España ya tiene una red, un nicho o una especialización orientada a Italia, y la aprovecha.
Desde el punto de vista fiscal, vender a consumidores privados italianos significa aplicar el IVA español hasta el umbral OSS, y luego gestionar eventualmente el IVA italiano a través del régimen unificado. Desde el punto de vista práctico, implica gestionar las expectativas sobre envíos, devoluciones y comunicación en italiano, lo que para ti supone una ventaja competitiva real.
Si en cambio vendes a empresas o autónomos italianos, las reglas sobre las facturas cambian: entra en juego el mecanismo de la inversión del sujeto pasivo intracomunitario. Sobre este tema, cómo emitir facturas a clientes italianos es una lectura que te aclara los pasos fundamentales.
El gestor: no es opcional
Lo digo por experiencia: en estos años he visto a muchos italianos lanzarse a un e-commerce con entusiasmo, gestionando todo solos hasta que llega el primer trimestre fiscal con ventas en cinco países distintos y cero claridad sobre qué declarar y dónde. En ese momento el gestor deja de ser una elección y se convierte en una urgencia.
Mejor contratarlo desde el principio. Un buen gestor especializado en e-commerce y autónomos te ayuda a estructurar la contabilidad desde el inicio, te avisa sobre las obligaciones del OSS, te dice cuándo conviene —y cómo— pasar a la S.L., y te evita las sanciones de la Agencia Tributaria por declaraciones incorrectas o fuera de plazo. El coste mensual de un gestor es casi siempre un gasto deducible, y casi siempre se paga solo.
Si tienes dudas sobre qué hace exactamente y por qué lo necesitas, el papel del gestor español está explicado en detalle en un artículo dedicado.
Por dónde empezar, concretamente
Si estás listo para dar los primeros pasos, el orden lógico es este: define la estructura jurídica, date de alta como autónomo, abre una cuenta bancaria de empresa, elige la plataforma e-commerce, haz revisar el sitio legalmente y configura la contabilidad con el gestor antes de cobrar el primer pedido. No después.
¿Qué quieres vender y a qué mercado estás pensando dirigirte? Escríbelo en los comentarios: muchas veces la duda más importante que aclarar depende precisamente de eso.
Avviso importante: le informazioni di questo articolo hanno valore orientativo e non potranno mai sostituire la consulenza di un professionista. La normativa spagnola cambia spesso e la sua applicazione dipende dalla situazione di ciascuno. Prima di prendere decisioni su documenti, fisco, lavoro o residenza, rivolgiti a un gestor, un avvocato o un commercialista.
inSpagna è un progetto di
Erick Canale
Ingegnere, nato a Cuneo, vive in Spagna da oltre 22 anni : dopo 14 anni vissuti a Barcellona, dal 2018 vive e lavora a Madrid. Dopo un percorso da funizonario in una importante multinazionale italiana, da quindici anni dirige JEZZ Media, Agenzia di Comunicazione e Marketing con sede nella capitale spagnola.
La burocrazia spagnola l'ha attraversata tutta, di persona. Da dipendente prima, da imprenditore autonomo oggi.
