Cada año miles de extranjeros deciden abrir una empresa en España. No hablamos solo de grandes grupos internacionales que eligen Barcelona o Madrid como sede europea, sino de profesionales independientes, pequeños empresarios, artesanos y freelancers que llegan con una idea y quieren hacerla realidad en un país que, en comparación con muchos otros de Europa, todavía ofrece márgenes interesantes. Si estás pensando en lo mismo, la primera pregunta que te haces es probablemente esta: ¿cuántas empresas extranjeras nacen realmente en España, y qué dice ese número sobre un país donde vale la pena invertir?

Un mercado que atrae emprendedores de todo el mundo
España lleva años siendo uno de los destinos preferidos para quienes quieren poner en marcha un negocio en el extranjero. El clima favorable —no solo el meteorológico—, la posición geográfica estratégica, el coste de vida todavía competitivo respecto a la media de Europa occidental y un mercado interno de más de 47 millones de personas la hacen muy atractiva. A eso hay que sumar la comunidad de extranjeros ya asentada, que genera redes, proveedores, clientes y oportunidades, y se entiende por qué el flujo no da señales de frenarse.
Los datos de los últimos años muestran una tendencia consolidada: las empresas fundadas por extranjeros representan una cuota significativa del total de nuevas inscripciones en el registro mercantil español. No es un fenómeno marginal. En términos absolutos hablamos de decenas de miles de nuevas actividades cada año —entre sociedades limitadas, autónomos y otras formas jurídicas—, con un peso creciente de las comunidades no europeas, aunque los ciudadanos de la UE, incluidos los italianos, siguen siendo protagonistas. Si tienes curiosidad por entender mejor cuánto ha crecido la presencia italiana en España en las últimas décadas, ya tienes una idea del contexto.
Quién abre empresa en España: las nacionalidades más activas
Entre los extranjeros que ponen en marcha una actividad en España, las comunidades más representadas tienden a provenir de América Latina —en particular Venezuela, Colombia y Argentina— y de Europa comunitaria, con franceses, alemanes, rumanos e italianos en posiciones destacadas. No es casualidad: quien habla español o viene de un país de la UE tiene ventajas concretas, tanto en la gestión burocrática como en el acceso al mercado.
Los italianos juegan en este panorama un papel nada desdeñable. La comunidad italiana es una de las más numerosas en términos absolutos —concentrada sobre todo en Cataluña, Madrid y Valencia— y tiende a traer consigo una cultura emprendedora arraigada. Muchos italianos que se trasladan no lo hacen como empleados, sino como trabajadores autónomos o abriendo una sociedad propiamente dicha. Cuántos extranjeros trabajan como autónomos en España es un dato que dice mucho sobre el modelo de inserción en el mercado laboral español.
Autónomo o Sociedad Limitada: la elección que marca la diferencia
Cuando hablamos de «empresas extranjeras» en España, bajo esa etiqueta conviven realidades muy distintas. La distinción principal que debes tener en mente es la que existe entre el autónomo —el equivalente aproximado del trabajador por cuenta propia con IVA en Italia— y la Sociedad Limitada, que se parece a nuestra SRL pero con mecanismos diferentes.
En Italia estás acostumbrado a pensar que constituir una sociedad de capital exige un capital social mínimo relevante y un notario con honorarios importantes. En España la Sociedad Limitada puede constituirse con un capital social muy reducido, y en los últimos años se han introducido herramientas pensadas precisamente para facilitar la constitución rápida de nuevas empresas. Dicho esto, los costes y los plazos reales —notario, registro mercantil, gestión fiscal— siguen siendo variables que conviene estudiar con un gestor antes de tomar decisiones precipitadas.
Para muchos extranjeros que empiezan, el camino más habitual sigue siendo el alta como autónomo: más ágil, más inmediata y suficiente para quien quiere ofrecer servicios profesionales o montar una actividad propia sin estructuras complejas. El lado negativo es la responsabilidad ilimitada y una cuota mensual a la Seguridad Social que, incluso con las bonificaciones previstas para los nuevos inscritos, pesa en el flujo de caja durante los primeros meses.
Qué empuja a los extranjeros a abrir en España —y qué frena
Las razones por las que un emprendedor extranjero elige España son a menudo una mezcla de factores prácticos y personales. En el lado positivo:
- un mercado amplio y abierto, con buenas infraestructuras logísticas
- costes operativos —alquileres, personal— generalmente inferiores a los de Francia o Alemania
- una burocracia que, aunque imperfecta, ha mejorado sensiblemente en los últimos años
- la presencia de ecosistemas emprendedores dinámicos, especialmente en Barcelona y Madrid
- incentivos fiscales en algunas regiones y para determinadas categorías de emprendedores
En el lado de las dificultades, no faltan complejidades que no conviene subestimar. El sistema fiscal español es articulado: el IVA (aquí también se llama IVA, como en Italia, pero con tipos distintos y mecanismos de aplicación que merecen atención), los impuestos sobre los beneficios empresariales, las obligaciones de declaración periódica con los distintos modelos fiscales. Quien llega pensando que basta con «abrir y facturar» a menudo se encuentra gestionando una maquinaria burocrática que exige tener un profesional al lado.
En estos años he visto a muchos italianos abrir negocios en España con un entusiasmo genuino, y luego bloquearse en cuestiones que parecían secundarias: la residencia fiscal, la gestión de clientes italianos desde España, la doble imposición. Son detalles que, si no se resuelven desde el principio, se convierten en problemas serios. Cuántos italianos viven ya en España es un número que crece, pero detrás de ese número hay historias muy distintas, y no todas han partido con la misma preparación.
El panorama regional: no toda España es igual
Un error habitual es pensar en España como un mercado homogéneo. En realidad las diferencias entre una región y otra son sustanciales —fiscales, burocráticas, de mercado—. Cataluña atrae startups y profesionales del mundo digital. Madrid es el polo financiero y comercial por excelencia. La Comunitat Valenciana resulta interesante para quienes trabajan en el sector agroalimentario, el turismo o la artesanía. El País Vasco y Navarra tienen regímenes fiscales propios —el llamado concierto y convenio económico— que los distinguen del resto del país.
Si estás valorando dónde abrir, las ciudades más elegidas por los trabajadores extranjeros ya te dan una indicación de dónde se concentra el tejido empresarial internacional. No siempre la opción más obvia es la más adecuada para tu sector específico: vale la pena hacer una investigación de mercado local antes de fijar la sede.
Los sectores donde nacen más empresas extranjeras
Los sectores en los que se concentran las nuevas empresas fundadas por extranjeros reflejan en parte las vocaciones de la economía española y en parte las competencias que los inmigrantes traen consigo. Los más activos son:
- servicios profesionales y consultoría (IT, marketing, legal, financiero)
- restauración y food & beverage
- comercio online y e-commerce
- turismo y hospitality
- construcción y rehabilitación, en recuperación tras años de dificultades
- salud, bienestar y servicios a las personas
Para los italianos en particular, la restauración y los servicios vinculados al lifestyle italiano siempre han tenido un mercado natural en España. Pero el sector que más crece entre los nuevos emprendedores italianos es el de los servicios digitales y la consultoría: profesionales que trabajan en remoto, traen clientes italianos o internacionales, y eligen España por la calidad de vida y un contexto fiscal que, bien gestionado, puede resultar competitivo.
Antes de abrir: qué hacer de verdad
Si estás pensando en poner en marcha una actividad en España, el recorrido práctico parte de algunos pasos fundamentales que no puedes saltarte. Necesitas el NIE (Número de Identificación de Extranjero), luego debes elegir la forma jurídica más adecuada, registrarte en la Agencia Tributaria y, si te das de alta como autónomo, inscribirte en la Seguridad Social. Si constituyes una sociedad, se añade el paso por el notario y la inscripción en el registro mercantil.
El consejo más concreto que puedo darte es este: apóyate en un gestor antes incluso de arrancar. No después de haberlo decidido todo, sino en la fase de planificación. Un buen gestor te ayuda a elegir la forma jurídica adecuada, a entender el impacto fiscal de tu situación específica —sobre todo si todavía tienes ingresos o clientes en Italia— y a no perder bonificaciones a las que podrías tener derecho. El coste de unas horas de consultoría es insignificante comparado con los errores que puedes evitar. Y si quieres entender mejor el contexto económico en el que vas a moverte, conocer algo sobre el salario medio en España en comparación con Italia te ayuda a calibrar expectativas y precios en el mercado local.
España es un país que acoge a quienes quieren construir algo. Pero —como cualquier país— premia a quienes llegan preparados.
Avviso importante: le informazioni di questo articolo hanno valore orientativo e non potranno mai sostituire la consulenza di un professionista. La normativa spagnola cambia spesso e la sua applicazione dipende dalla situazione di ciascuno. Prima di prendere decisioni su documenti, fisco, lavoro o residenza, rivolgiti a un gestor, un avvocato o un commercialista.
inSpagna è un progetto di
Erick Canale
Ingegnere, nato a Cuneo, vive in Spagna da oltre 22 anni : dopo 14 anni vissuti a Barcellona, dal 2018 vive e lavora a Madrid. Dopo un percorso da funizonario in una importante multinazionale italiana, da quindici anni dirige JEZZ Media, Agenzia di Comunicazione e Marketing con sede nella capitale spagnola.
La burocrazia spagnola l'ha attraversata tutta, di persona. Da dipendente prima, da imprenditore autonomo oggi.
